Subidas de aislamiento.

Una jugada normal en Hold’em con límite, la subida para aislar adversarios no es tan útil en Hold’em con límite. Primero, veamos un ejemplo de subida para aislar, sacado de una partida de Hold’em con límite, para que el concepto quede claro.

Estás jugando 20€/40€ en Hold’em sin límite, con las ciegas a 10€/20€. Estás en el botón y tienes:

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Todos se retiran, hasta un jugador agresivo a tu derecha, que hace una subida. El siguiente jugador se retira. Aquí tienes una subida automática para aislarlo.

Tienes una buena mano que debería salir ganando en comparación con el rango de manos con que un jugador agresivo subiría, estando a dos posiciones del botón. (Para la comparación, el debe de estar subiendo con cualquier par, cualquier AX del mismo palo, cualquier As8+, cualquier K10+ y QJ)

Pero con tan poco dinero en el bote, tus ganancias vendrán de las ciegas tanto como de lo que puedas sacar de tu adversario.

Tu mano es bastante buena, pero lo que no es bueno es permitir que las ciegas entren a este bote. Por eso vuelves a subir…para aislar al jugador agresivo, esperando echar a las ciegas y quedar mano a mano con posición, con el dinero de las ciegas en el bote y contra un rango de manos que, en principio, te es favorable.

En Hold’em sin límite, sin embargo, subir para aislar no suele resultar tan bien, ni de lejos. Existen dos razones:

  1. El dinero de las ciegas por lo general resulta ser un porcentaje mucho menor de lo que se juega en la mano.
  2. El castigo por aislar accidentalmente a alguien que tiene una mano mejor es más grande.

Desde un punto de vista un poco crudo, la subida de aislamiento puede ser vista como un intento de robar las ciegas. Con las ciegas a 10€/20€, una subida de aislamiento típica te beneficiaría en 15€-30€, si tiene éxito. En Hold’em con límite puede ser visto como un beneficio valioso, pero en Hold’em sin límite, 15€ no es una gran ganancia si la alternativa es jugar en posición contra uno o dos jugadores malos, cada uno de ellos con varios miles de euros en su bote.

Más aún, si alguien vuelve a subir tu apuesta, normalmente cuesta mucho más en Hold’em sin límite que en Hold’em con límite.

En Hold’em con límite, si alguien te re-sube (Presumiblemente con una mano mejor que la tuya) y tú la ves, sólo te cuesta una fracción de una apuesta. Sólo una fracción porque algunas veces ganarás la mano.

En Hold’em sin límite, en cambio, si alguien te re-sube, normalmente vas a tener que retirarte, dejando todo el dinero en el bote, y dejando también esa pequeña probabilidad de ganar, que sigues teniendo si continuas en la mano y que permite seguir jugando en Hold’em con límite.

Entonces, si te re-suben te cuesta una fracción de una apuesta en Hold’em con límite, pero cuesta mucho más en Hold’em sin límite.

Luego, subir para aislar adversarios, que es una jugada común en Hold’em con límite, es más riesgosa y menos lucrativa en Hold’em sin límite.

Sin embargo, existe una excepción. Si un jugador especialmente malo, con mucho dinero, entra en el bote antes que tú, deberías intentar aislarlo. Tu objetivo aquí no es quedarte con el dinero que ya hay en el bote, sino tener una oportunidad de quedarte con todo el dinero del mal jugador. Vas a ganar, en promedio, mucho más jugando mano a mano, con posición, contra un jugador malo, que jugando contra un jugador malo y dos jugadores duros.